martes, 15 de septiembre de 2009

Jolines! habla de la independencia de México citando a la real academia aristocrática y neocolonialista de vejetes españoles

(El B cree que el interfeuto ta enojao porque perdieron los paníferos, y ora se siente incómodo como mexicano, así que le da por ofender al respetable)

Grito
Acentos
Diego Petersen Farah

No deja de ser curioso que la ceremonia cívica más importante de este país sea un grito. Habla mucho de quienes somos: el que grita quiere hacerse oír, pero casi nunca escuchar.... Al grito de “vamos a matar gachupines”... comenzó el largo y doloroso trabajo de parto de este país... nació gracias a un pacto el 27 de septiembre en 1821, fecha que nadie recuerda, ni admira, ni celebra. Festejamos pues el grito de guerra, no el tratado de paz... Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, “grito” tiene al menos ocho acepciones, todas ellas muy adaptables al sentido mexicano de “El grito” (porque, parafraseando el dicho de “cadáver, el de Juárez, los demás son pinches muertos”, bien podríamos decir que “grito, el de Hidalgo, lo demás son alaridos”). La primera acepción es la del sonido vocal que se emite con mucha fuerza, alzar la voz, lo cual es fundamental cuando se trata de ser oído. El grito de Hidalgo encerraba también desesperación y llamado de auxilio, que es la segunda acepción de grito. La tercera definición es el “Chirrido de los hielos de los mares glaciares antes de quebrarse”. En México no tenemos mares glaciares, los únicos hielos que chirrian en México son los del whisky o la cuba en el vaso all fashion o jaibolero, según el gusto, y el 15 de septiembre no dejan de gritar. Otra forma de usar el vocablo es “al grito de la moda”, y sí, en este mes tan mexicano hay modas que gritan de feas, y si no vean los cursis diseños de vestidos mexicanos con que cubren a las edecanes en la tele. A una pobre modelo güera la vistieron de tuna, con espinas y todo, paque se viera bien mexicanota (eso sí, con un escotazo que haría que cualquier águila abandonara a la serpiente para comerse esa tuna). “A grito pelado” es otra forma de usar el vocablo y significa simplemente avisar a pura voz, que fue lo que hizo Hidalgo, pero suena gacho decir “El grito pelado de Dolores”. “Estar en un grito”, que es lo más actual, no significa ir a la ceremonia del 15 de septiembre a la plaza, sino en dolor continuo. Esto ya habla más del país en que estamos. La séptima acepción es “pedir algo a gritos”, no es otra cosa que demandar insistentemente que algo suceda, por ejemplo una reforma de Estado o un acuerdo en el Congreso. Y la última, es “poner el grito en el cielo” que significa, literalmente “quejarse por enfado o indignación”, es decir, vida cotidiana. Ahora sí escoja, ¿qué grito dará usted hoy?
Diario Público Guadalajara

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